La obra fue publicada por primera vez en 1962 y es un análisis clásico de la autoridad y sus relaciones con la justicia, la verdad, y el orden. En los últimos años, la autoridad ha sido vista como enemiga de la libertad, de la autonomía y del desarrollo humano. En este libro Yves Simon realiza una apasionada defensa de la libertad, analizando la idea de autoridad como algo concominante a esta. Simon aprecia la autoridad como el elemento catalizador, para unir las aparentes dispares demandas que, por una parte, trae consigo la libertad y que, por otra, porta consigo el orden.